Viajes

Visita el Vaticano en Semana Santa

Plaza Vaticano

Hay muchas opciones para disfrutar de la Semana Santa y entre ellas está visitar el Vaticano. Independientemente de que se sea más o menos religioso es una visita que en estas fechas está lleno de simbolismos que merece la pena vivir.

Muchas personas aprovechan la Semana Santa para salir de vacaciones y disfrutar de los primeros días de playa y sol antes del verano. Pero hay otras opciones a tener en cuenta que pueden resultar muy interesantes, como es visitar el Vaticano. Esta ciudad-estado se encuentra situada en el corazón de Roma y es el centro neurálgico de la Iglesia Católica.

A pesar de tener solamente 0,44 hectáreas de extensión hay mucho que ver. Para comenzar lo primero es alojarse en un hotel que este lo más cerca posible para no perder tiempo en el transporte, pero esto no es problema ya que existen numerosos hoteles de lujo en el centro de la ciudad. A continuación detallamos las visitas obligadas:

Plaza de San Pedro

Esta plaza, una de las famosas del mundo fue construida por Bernini entre los años 1.655 y 1.667. Tiene 320 metros de profundidad y un diámetro central de 240 metros. Está rodeada por dos hileras formadas por 284 columnas y 88 pilastres, además esta coronada por 140 estatuas de santos. Con estas medidas no es de extrañar que pueda albergar a más de 300.000 personas.

Basílica de San Pedro

Los trabajos de la Basílica con el aspecto actual terminaron en el año 1.626 año en que también fue consagrada por el papa Urbano VIII. Mide 190 metros de largo, sus naves miden 58 metros y la nave central tiene unas medidas de 45,50 metros de altura hasta la bóveda y la cúpula tiene 136 metros de altura hasta la cruz. La Basílica tiene capacidad para albergar a 20.000 personas. En su interior se encuentran algunas de las obras de arte más importantes del mundo como son la Piedad de Miguel Angel o el Baldaquino de Bernini.

Columnata Vaticano

Museos Vaticanos

De entre los 19 museos que se pueden visitar, destaca de entre todos ellos La Capilla Sixtina. Esta edificada sobre la antigua “Capilla Magna” un aula fortificada donde se celebraban las reuniones de la corte papal y debe su nombre al papa Sixto IV de la Rovere que fue quien encargó su construcción. Este papa llamó a los pintores más famosos de la época Boticelli, Ghirlandaio, Signorelli, Roselli, Perugino y Pinturicchio, para realizar los frescos de las paredes. Pero fue bajo el pontificado del papa Julio II cuando se llamó a Miguel Angel Buonarroti para que culminara los frescos de la bóveda, con el tema de la historia de la humanidad anterior al nacimiento de Cristo. El famoso fresco del Juicio Final lo realizó más tarde bajo el pontificado del papa Paulo III.

Hay mucho más que ver en el Vaticano por lo que es necesario disponer de al menos dos días para poder contemplar toda la riqueza arquitectónica y artística que esconde.