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Los toldos automáticos, todo un lujo asequible

Ventajas mecanismos automatizados


Aunque parezca un lujo para unos pocos, los toldos automáticos se están convirtiendo en un elemento cada vez más común en los hogares españoles y para todos los bolsillos.

¿Qué es un toldo automático? Básicamente es un toldo que se acciona por un motor y que se maneja a voluntad con un mando a distancia o a través de un sensor de viento o de luz. Hoy os vamos a contar cuáles son las principales ventajas de este tipo de toldos y además os daremos unos consejos para seguir aprovechándolos en invierno.

Ventajas de los toldos automáticos

La principal ventaja que tiene un toldo es su fácil uso, únicamente apretando un botón y ya se extiende dando sombra; con otro botón podéis recoger el toldo para que entre más luz.

Su contaminación es cero comparándolo con aires acondicionados, solo necesita consumir energía eléctrica cuando se está desplegando o cuando se está recogiendo.

Su mantenimiento es mínimo, ya que solamente se utiliza durante unos segundos el motor y por tanto su desgaste por funcionamiento es muy poco y os va a durar mucho tiempo. La tela la podéis limpiar con un poco de agua mezclado con el jabón detergente que usáis para lavar la ropa ¡Y listo! Tendréis un toldo como nuevo.

La seguridad que os ofrece este toldo es considerable contra los rayos del sol, además que su estructura al ser ligera y resistente, os garantiza  que no vayáis a tener ningún problema.

 En invierno. ¿Tienen alguna utilidad?

Existen empresas como Somfy, que fabrican automatismos para toldos con unos sensores de viento y de luz. ¿Cómo funcionan? Muy sencillo, el sensor de viento es el encargado de decirle al motor del toldo que se recoja si el viento sopla muy fuerte; por lo contrario, el de luz lo que hace es avisar al motor para que se accione y se extienda en caso de que haya mucho sol.

Siempre se piensa que el toldo hay que recogerlo cuando llega el invierno, sin embargo, este tipo de toldos aseguran que se pueda seguir usando la terraza durante este tiempo. Algunos incorporan calefactores eléctricos, discretos, sin malos olores y aprovechando la energía consumida para generar calor. Si ya se le suma unas luces que pueden traer de serie, ya podréis disfrutar de una  cena en la terraza como si estuvierais en verano y todo controlado desde el mando a distancia.