Vehículos

SLK Roadster, un pequeño de grandes prestaciones

El SLK Roadster de Mercedes-Benz sigue siendo un elegante coupé descapotable de dos plazas cuyas piezas más distintivas del exterior se actualizan a los nuevos tiempos. Un vehículo atractivo y competitivo en el sector de los pequeños deportivos y con detalles exclusivos en su interior.

El Mercedes SLK cuenta con mandos multifunción en el volante y un tapizado de piel desarrollado específicamente para reflectar la luz solar. En los propios cabeceros de los asientos se incluye el AirScarf, la calefacción dirigida a la nuca, que ayuda a mantener el cuerpo caliente.

El SLK ofrece tres opciones para el techo: el techo convencional en el color del coche, un techo retráctil panorámico con cristal oscurecido o el Magic Sky Control, un techo de cristal que se puede oscurecer a voluntad utilizando un simple botón.

Además de los airbags y controles electrónicos básicos de estabilidad y tracción el MercedesSLK incorpora como novedad y de serie el Attention Assist que vela por la seguridad de los pasajeros detectando signos de fatiga en el conductor.

Consumo moderado

Comparativamente hablando estos motores gastan hasta un 25 % menos que sus antecesores. La oferta está constituida con tres motores de gasolina de inyección directa: SLK 200, SLK 250 y SLK 350, todos ellos con la coletilla “BlueEFFICIENCY”.

El SLK 200 BlueEFFICIENCY, de 184 CV a partir de un motor de 1.8 litros con compresor es el que menos consume del segmento: 6.1 l/100 Km. Su potencia le permite acelerar de 0 a 100 Km/h en 7 segundos y alcanzar como máximo los 240 Km/h (cambio manual).

El SLK 250 BlueEFFICIENCY aporta 204 CV y va equipado con cambio automático. El SLK 350 BlueEFFICIENCY ofrece 306 CV de potencia y permite “volar” en el 0 a 100 Km/h con sólo 5.6 segundos de tiempo (250 Km/h de velocidad máxima limitada).

Los precios van desde los 42.000 hasta los 60.000 euros.