Relojes

Relojes: ¿por qué son caros?

Muchas veces, cuando nos asomamos a las vitrinas de las relojerías nos hacemos una pregunta: ¿de qué depende el precio de un reloj? ¿Cómo pude haber relojes inalcanzables para la mayoría de los bolsillos si su función es, básicamente, la misma que cualquier otro de los que habitualmente llevamos en nuestras muñecas?

Diversos factores

Entre los distintos factores que determinan el precio de un reloj está, por una parte, el mecanismo utilizado y las funcionalidades que proporciona al cliente y, por otro, el diseño, la exclusividad y los elementos y materiales decorativos que lo acompañan. Estos últimos son los que pueden convertir un reloj en un artículo de lujo e incluso en una joya.

Un claro ejemplo de reloj exclusivo es el creado por el prestigioso maestro relojero francés François Paul Journe, que ha invertido cerca de seis años en diseñar y fabricar un reloj.

Sólo han sido cuatro unidades y el precio que pagarán los elegidos clientes que podrán lucirlo, tras larga espera, superará los 500.000 euros por unidad.

Adornos con diamantes

Pero los precios aún pueden superar esa cifra y muchas prestigiosas firmas incorporan a sus diseños exclusivos elementos ornamentales como, por ejemplo, los diamantes. En estos casos, los precios de los relojes dependerán de la cantidad y calidad de las citadas piedras preciosas.

Como ejemplo, recordar los 12,5 millones de euros que se pagaron en 2007 en una subasta por el conocido Huevo de Pabergé con reloj de cuco de diamantes de la familia Rothschild. Sin duda una pieza de relojería que ha pasado a ser considerada como una obra de arte.