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Ostras, entre la admiración y el odio

Ostras

Si hay un alimento que se asocia con los ágapes de lujo este es las ostras. En general, los productos llamados mariscos son sinónimo de precio alto y de lujo. También es cierto que muy pocos alimentos producen reacciones tan encontradas como las ostras, aquellos que las prueban pueden considerarlas un auténtico manjar o un producto desagradable.

Un molusto de lujo a lo largo del tiempo

Hay productos de lujo hoy en día, que hace, por ejemplo doscientos años se consideraban normales, o productos de “pobres”, como puede ser el marron glacé, hecho con castañas. Sin embargo, la ostra ha gozado siempre de una excelente consideración dentro del mundo culinario, se sabe que los primeros pobladores de la tierra ya tenían a este producto por uno de los más especiales, y algunas de las culturas más avanzadas y que vivieron cerca del mar, apreciaban las ostras como un producto exquisito.

Así, nobles griegos, romanos o japoneses consumían este producto en degustaciones, conscientes de que se trataba de un alimento de la gula, más que del estómago.

Son muchas las variedades de ostras que, actualmente se pueden encontrar en el mercado, aunque las más apreciadas por su calidad son las ostras planas. Las ostras japonesas también son bien apreciadas, al igual que las ostras portuguesas, aunque en los últimos años, cada vez son más difíciles de encontrar.

Consumir ostras

Ya sean solas o aderezadas con limón, o preparadas con delicadas salsas para potenciar su sabor, las ostras con un producto de auténtico lujo y todo un premio para el paladar.