Delicatessen

Marrón glace: un producto sencillo se convierte en delicatessen de lujo

marron glace

Pocos productos son tan extraños como el marrón glacé, de simples castañas, que el pueblo usaba para alimentarse en tiempos de carestía y que se consideraban un alimento poco prestigioso, se pasa a un producto selecto y sabor intenso y muy concentrado y que es uno de los productos más exclusivos y lujosos de Europa.

Un proceso de creación que cuida hasta el mínimo detalle

El proceso de creación empieza con una cuidada selección de las materias primas, eligiendo solo las mejores castañas, aquellas que no presentan imperfecciones y que tienen un sabor más dulce. Tras una atenta inspección para elegir solo las mejores, se comienza el proceso de pelado para conseguir un fruto seco limpio.

La cocción se realiza a fuego lento, de esta forma, se consigue que la castaña se ablande lentamente, evitando que pierda su característico sabor.

El toque especial lo dan los diversos baños el azúcar, que son los que convierten a este producto en un alimento de delicatessen, en algunos lugares el azúcar se puede especiar con vainilla o canela. También es frecuente que se haga un baño en licores y alcoholes, sobre todo brandy.

Una elaboración tan cuidada merece un envasado al mismo nivel, cada uno de los marron glacé ya elaborado, se envuelve en papel dorado de forma manual, y son manos pequeñas, sobre todo de mujeres, las que se encargan de colocarlas cuidadosamente en un tarro de cristal.

Marrón glacé, un lujo que se comparte en toda Europa

El Marron glace es tradicional en Francia e Italia, aquí en España costó un poco introducirlo como un producto de lujo, ya que en el norte del país, las castañas estaban muy asociadas con los pobres.

Hoy en día, sin embargo, este producto se puede encontrar solo en las mejores tiendas de delicatessen.