Joyas

La confidencialidad del joyero

Una de las virtudes claves que tiene que tener una firma de joyería es la confidencialidad. Quienes encargaron que, en que año y cuanto han pagado por eso, son datos que necesariamente tienen que permanecer en un total secreto. Lo contrario haría perder toda la confianza que los clientes depositan en esa firma.

Claro que eso no quiere decir que la firma no tenga esos registros. Obviamente los tiene y son más que privados.

Por ejemplo, Cartier, que es una firma que viene trabajando desde fines del siglo XIX, tiene registros completos, con fotografías y datos. De hecho, durante los años 1905 a 1915 se hacían copias de yeso de todas las joyas fabricadas, y eso se guarda como el tesoro que es.

La verdad es que los datos personales y precios, no me interesan ni un poco. Pero el registro de esas joyas, sobretodo las más antiguas, los moldes, etc.; sería un placer poder verlos.

Imagen: cartier.es