Joyas

Joyas únicas: Huevos de Pascua de Fabergé

La Pascua es una antigua celebración de las religiones cristiana y judía. La cristiana, celebra la resurrección, la vida y la judía (Pesaj) conmemora la fuga del pueblo judío de Egipto donde el faraón los mantenía cautivos. En muchos lugares, durante las fiestas pascuales es tradicional regalar huevos de chocolate decorados y que en su interior contienen sorpresas, particularmente destinadas a los niños.

Sin embargo, existen unos huevos de pascua, de elevadísimo valor, que tienen una historia que merece conocerse.

La historia de estas joyas, comienza cuando el Zar Alejandro III, le encarga al joyero ruso Peter Carl Fabergé un huevo de joyería, para regalárselo en las fiestas de pascua de la Iglesia Ortodoxa, a su esposa, la Zarina María. (1884). La costumbre, se repetiría incluso luego de la muerte del Zar Alejandro III. Así, su hijo el Zar Nicolás II le regaló uno a su esposa y otro a su madre María Feodorovna, en conmemoración de los 300 años de la dinastía Romanoff., considerado hoy como uno de los más bellos.

Labrado en Cristal de Roca, se adornó con más de 3 mil diamantes y cuarzo. El Zar dispuso además, que en su interior la joya contuviera una sorpresa. Estas “sorpresas” son también joyas inestimables, una de ellas representa a un cisne realizado en oro y diamantes que, al abrir el huevo, surge moviendo las alas, un efecto logrado con un fantástico mecanismo de relojería.

Los materiales que usó Fabergé, fueron, principalmente: oro, plata, cobre, níquel y paladio. Agregó también piedras preciosas y esmaltes de modo tal de lograr perfectas proporciones, colores y dibujos.

Para tener una idea de su valor, en el año 2004, fueron vendidos 6 de estos huevos pertenecientes a la familia Forbes, siendo adquiridos por un magnate ruso en más de 90 millones de dólares.

Se han conservado más de 50 piezas: el Kremlin conserva 10 (Museo Ermitage), 3 forman parte de la colección de la Reina Isabel de Inglaterra, 5 integran la colección Pratt (Museo de Virginia) y 1 en la colección del Principado de Mónaco. Hay 8 que se sabe fueron fabricados, pero no han sido ubicados.