Joyas

Joyas simbólicas

Hay algunas joyas son especialmente simbólicas y quien las ve lo comprende perfectamente. Es el caso, por ejemplo, de los anillos de boda, de pureza, compromiso, etc. No se limitan a ser un accesorio de nuestra indumentaria sino que simbolizan algo con claridad. Otras no son tan claramente obvias en su sentido. Puede ser un anillo que signifique algo especial para la persona, recordando un momento o situación concreta. Suelen tener algo grabado que hace referencia a ese hecho.

Pero dentro de este grupo están las joyas de familia. Tienen un significado especial que va más lejos de quien lo usa. Suelen pasar de generación en generación, y en algunos casos se usan sólo en algunos momentos. Por ejemplo, el collar con el que se casó la abuela. Lo usan luego las hijas y nietas en sus respectivos casamientos.

Toda esa carga de tradición y afectividad puede traer algunos problemas. Por ejemplo, si se trata de una joya de uso femenino, pero los descendientes son sólo varones, se plantea una situación complicada. Regalar esa joya a la esposa de uno de ellos puede resultar molesto para los demás, además de que hay que asumir que el matrimonio puede terminar y la joya quedaría fuera de la familia.

Apresurarse a regalar una de estas joyas produce situaciones incómodas. Es el caso de un joven que regala a su novia para el compromiso, el anillo que usó la abuela.

El diálogo en estos casos es la mejor idea, donde cada uno exponga qué es lo que desea hacer.