Joyas

Joyas para mascotas

Donde hay demanda, hay oferta. El rol que ocupan las mascotas, sobre todo en clases sociales altas (aunque sucede en casi todos los niveles en alguna medida), ha ido cambiando en los últimos años, llegando a límites casi, casi absurdos. Se organizan fiestas de cumpleaños para perros, con sorpresas y regalos para los caninos invitados. Restaurantes y spás para las estresadas mascotas… que en realidad, con el estilo de vida que tienen, le sobrarían los motivos para no estar con stress.

Si bien históricamente tenemos numerosos ejemplos de divas que en su excentricidad adornaban sus mascotas con pedrería costosa; o tal vez en alguna exposición canina se veía alguna que otra joya portada por un perro, la costumbre era limitada. Actualmente son muchos los diseñadores de joyas o de vestimenta para humanos, que han lanzado toda una línea de joyería y complementos para perros.

Carolina Herrera con sus platos de plata, Versacce con platos de porcelana y oro, Tiffany con una línea de joyería completa y Gucci, también con una propuesta amplia; son sólo parte de la larga lista. Algunos fueron a más, como Jennifer López y su variedad de productos. No es raro ver un coqueto perrito con una correa con cristales Swarovski, brillantes y algún que otro diamante.

Dudoso gusto el de estos amos. No en cuanto a la elección de la joya, pero sí al destino. Peor si escuchamos a algunos de ellos contarnos cuánto alegra y enorgullece a su mascota lucir sus joyas. Tal vez el único término que aplique a esos comentarios es el de bizarro.

Si el cliente lo demanda… aquí esta la oferta. Desde unas decenas de euros, a varios miles, hay para elegir.