Joyas

Joyas de la Corona Británica

En un post anterior veíamos la Corona del Estado Imperial, tal vez la más famosa de las piezas de esta colección. Sin embargo hay un número importantísimo de piezas de elevado valor, y con historias muy interesantes.

La Tiara de la Reina María, es la segunda pieza más conocida. La recibió como regalo de bodas (1893), María de Teck, cuando contrajo enlace con Jorge V. En realidad la coronación de los reyes fue posterior a la boda, por lo tanto aún no era Reina al recibirla. En principio la tiara era de perlas, pero fueron cambiadas por diamantes. En 1947, la Reina Isabel la recibió como regalo de bodas, durante sus esponsales con el Príncipe Felipe.

La Tiara de la Gran Duquesa Vladimir, es la que se usa con más frecuencia. Originalmente pertenecía a la Gran Duquesa (tía del zar Nicolás II), quien poseía una impresionante colección de joyas. Durante la revolución rusa, consiguieron sacar del país estas piezas, y posteriormente a la muerte de la Duquesa, la Reina María adquirió esta famosa tiara. La pieza en sí consiste en numerosos círculos de diamantes, en cuya parte central se puede intercambiar a una perla o una esmeralda. En alguna ocasión se ha visto sin ninguna de ambas, y aún así es por supuesto, una joya increíblemente llamativa.

El Kokoshnik de Rusia es una pieza muy especial. En 1888 la recibieron como regalo de sus bodas de plata los Príncipes de Gales. De inspiración rusa, obviamente, la pieza fue elaborada por el famoso joyero Garrard. No es nada modesta: 60 barras de platino, con casi 500 diamantes.