Delicatessen

El jamón ibérico de bellota: un producto gourmet

Descubre el producto gourmet más castizo

El jamón ibérico de bellota cumple todos los requisitos necesarios para ser reconocido internacionalmente como una delicatessen, un producto gourmet.

Estos jamones provienen de cerdos de raza ibérica que han sido alimentados con bellotas, por lo que su calidad es máxima. Además, su sabor es exquisito y sus beneficios para la salud y el organismo están avalados por reputados nutricionistas, entre otros motivos, por su alto contenido en ácido oléico, una grasa monoinsaturada que favorece el desarrollo del colesterol “bueno” en nuestro organismo, y ayuda a disminuir el “malo”.

Un proceso de 18 meses

El secreto de su calidad está en un largo y artesanal proceso de crianza y elaboración. Los cerdos están unos 18 meses en libertad alimentándose con los productos que les ofrece el ecosistema de  la dehesas en cada estación donde los animales corren a sus anchas. La materia prima y la forma en la que se crían, determinan la calidad de un buen jamón, según los expertos.

Por supuesto, también interviene en el producto final, el método de secado, el proceso de salado, y el clima. Un clima de inviernos largos y secos, suaves veranos, es el idóneo para obtener un jamón que satisfará el paladar de cualquier gourmet. El proceso es lento y costoso pero el resultado final es único.

La importancia de un buen corte

El jamón ibérico de bellota lo podemos degustar tanto en casa como fuera, en bares y restaurantes. El problema está en que, en casa, no siempre,  sabemos cortarlo bien. Por ello, hay maestros cortadores que hacen un estupendo trabajo para que los demás podamos degustar unas sabrosas y placenteras lonchas de jamón, con el tamaño y grosor adecuado, la mejor manera de poder apreciar en toda su magnitud, todos sus sabores y matices.

Es preferible cortar la cantidad que se vaya a consumir, y si no sabemos hacerlo, podemos encontrar jamón loncheado, e incluso, llevarlo a un supermercado para que lo corten a mano o a máquina y envasarlo al vacío para que mantenga todas sus propiedades olfativas, gustativas, y nutricionales.

La primera Denominación de Origen que se concedió a un jamón ibérico, fue la de Guijuelo, en 1986. Este hecho nos garantiza la calidad y la excelencia de este manjar para poder degustarlo con todo el placer que supone. Podemos comprarlo en su tienda online Guijuelo Directo, que además nos lo ofrece loncheado lo que puede evitarnos el problema de cortarlo correctamente.