Joyas

Invertir en joyas

Seguramente la inversión en joyas es el clásico de lo clásico. Antiguamente, pueblos que eran perseguidos, necesitaban conservar sus valores de un modo seguro y fácilmente transportable. Pequeños o medianos objetos de arte y las joyas reúnen esos requisitos. Sin llegar a tal extremo, son una buena opción siempre.

El punto es cómo elegir las piezas que conserven su valor con seguridad. Para eso tenemos que tener en cuenta algunas variables, pero sin duda un equilibrio de todas ellas es el objetivo.

Los materiales empleados en su realización tienen importancia clave. Así se trate de los metales empleados, como de las piedras (si las tiene) la elección debe ser cuidadosa. En varios post anteriores hemos dado algunas bases acerca de cuáles características pueden ser las más valoradas.

Otro punto muy importante es el origen. Al igual que en otros rubros, como el arte o la arquitectura, el autor es importantísimo. Un buen diseñador, una buena marca, tienen un valor propio. Pero esto no vale nada si no se acompaña de la documentación correspondiente, en cuanto a esa pieza en particular. Por ese motivo es tan importante conservar los documentos que autentifican las joyas. Además, una joya de buen diseñador o marca, casi siempre tiene una ejecución que maximiza el valor de los materiales empleados. Una ejecución torpe, puede dañar, por ejemplo, un muy buen diamante.

El estado de conservación de las mismas debe ser perfecto. No es muy complicado mantener en excelente condición una buena joya, como hemos visto en un post anterior. Una visita periódica al joyero de nuestra confianza, es una costumbre que debemos tener. Él realizará una limpieza adecuada, y verificará el estado general de la pieza.

Por supuesto que no es una inversión que nos rente, pero el aumento de su valor, o mantenimiento del mismo, lo hacen aconsejable.