Joyas

El diamante Cullinan

Por su tamaño, belleza e historia, algunos diamantes son considerados los mejores del mundo. Quizás el Cullinan sea quien merece encabezar esa lista. De hecho el Cullinan es un diamante enorme, del cual se han extraído diversas piezas de excelente calidad.

Su nombre se debe al propietario de la compañía minera que extrajo esta impresionante pieza, en Sudáfrica, a principios del siglo XX. Quien lo encontró fue uno de los gerentes de la empresa, mientras hacía una inspección en la mina. En una de las paredes, y casi contra el suelo, pudo ver el brillo de esta piedra. Inmediatamente lo extrajo, comprobando que pesaba algo más de medio kilo. Inexplicablemente nadie se interesó por la piedra durante dos años. El gobierno del país africano la compra, para regalarla al Rey Eduardo VII, para su cumpleaños.

El Rey decide confiar el trabajo de esta piedra, a los famosos especialistas de Joseph Asscher & Co de Ámsterdam. El propio Asscher, traslada la piedra desde Londres a Ámsterdam, llevándola entre sus ropas, en un barco común, sin más ceremonia ni precaución.

Varios meses de trabajo les llevó tomar la decisión de cómo cortar el diamante. Esto requiere de una pericia especial, ya que el objetivo es obtener el mayor número posible de piezas valiosas. Esto no quiere decir que el número de piezas sea lo más importante, sino el tamaño de las mismas, siendo de excelente calidad, son lo que definen el rendimiento.

Finalmente se consiguieron más de 150 piedras. Las piedras más importantes obtenidas se las denominó Cullinan I, II, etc. La más grande fue el Cullinan I, de 580.2 kilates. Se aprovechó el 34 % de la piedra en bruto, lo que es un excelente resultado.