Joyas

Diseñando una joya

A quien no se la ha ocurrido alguna vez diseñar una joya única. Pues, tal vez no a todos, pero a quienes tenemos un gusto especial por las mismas, también nos ha ocurrido. Tal vez en otras ramas del arte pase lo mismo y quien ama la pintura tiene en su mente un cuadro único. No quiere decir que tenga ni las ganas ni los conocimientos para llevarlo a cabo, se trata de una fantasía. Sin embargo, con una joya no es tan irrealizable como parece si le ponemos algo de empeño.

Diseño versus realidad

No me refiero a que debemos salir corriendo a comprar esas pequeñas herramientas y pretender que las sabemos usar. El punto es encontrar un joyero que acepte el desafío (hay más de los que parecen) y que tenga la paciencia para asesorarnos. Porque es muy probable que lo que hemos pensado simplemente no se puede hacer por razones técnicas. Con su experiencia nos puede ir guiando de modo que nuestra idea se pueda convertir en una joya soñada.

Un poco de investigación

Pero no nos podemos dejar llevar por el entusiasmo solamente. Tal vez en la entrevista nos parece que nos ha entendido y que hará las cosas a nuestro gusto y al costo pactado (punto fundamental). No siempre las cosass on como parecen por lo que un mínimo de referencias tenemos que tener. Hablar con alguien que ya ha hecho lo mismo en ese lugar, ver alguna de sus joyas, etc., son todos puntos importantes para tomar la decisión de encargar o no el trabajo.

Con todo eso, pues a dibujar una buena joya.