Delicatessen

Cecina, delicatessen leonesa de fama internacional

cecina

Cuando se habla de delicatessen derivada de la carne, puede que el jamón sea uno de los primeros productos que pasan por la mente, pero, junto a él, suele aparecer otro de los productos estrella de la gastronomía delicatessen: la cecina. La cecina se produce en distintos lugares del mundo, a partir de tipos de carne varios y con marinados diversos, pero es considerado como un alimento de lujo.

Cecina de León: delicatessen regional

La conservación de la carne ha sido una de las grandes preocupaciones de la humanidad. Antes de la invención de grandes electrodomésticos, era necesario recurrir a procesos naturales que garantizaran que la carne se mantuviera en buenas condiciones durante varios años, sobre todo, pensando en épocas de carestía. Precisamente, de esta básica necesidad, la de la alimentación, nació la salazón y también el ahumado.

A partir de piezas grandes y deshuesadas, de los cuartos traseros de ternera o equino, se produce la cecina, un producto que es sometido a un proceso de salazón y de ahumado con leña de roble o encina. Un año es necesario para completar el proceso de creación de cecina, pero después, hay que esperar un tiempo que puede superar incluso los 5 años.

La cecina es consideraba un plato exquisito, y durante muchos años, estuvo asociada con las mesas de la realeza y la nobleza española, aunque en la actualidad, se puede encontrar con distintos precios, la cecina de mejor calidad tiene un precio que alcanza los 40€ por cada kilo.

Un producto para todo el año

Gracias al proceso que garantiza su conservación, la cecina es un alimento que se puede encontrar durante todo el año, aunque es en otoño e invierno cuando más se consume esta delicatessen cárnica.