Joyas

Argyor Colecciones y su apuesta por joyas con identidad

Argyor Colecciones comenzó a trabajar en Zaragoza, en 1954. Desde ese momento han mantenido un estilo de trabajo y diseño muy claro. Su laboratorio, por ejemplo, está acreditado con la norma ISO. Cada una de sus piezas está debidamente certificada y marcada, lo que garantiza su autenticidad.

Recientemente lanzó su línea Siamo Shangay. Os debo confesar que me costó un poco captar la sutileza del nombre de la línea, aunque cuando lo entendí, me pareció sumamente ingenioso. Se trata de joyas dedicadas a una franja de mercado no siempre bien atendida y considerada como se debe: el público gay.

En realidad esta línea refleja un concepto: por la visibilidad. La idea de que no es sano ocultar la condición propia, y que es un motivo de orgullo asumirla, es tal vez lo que se simboliza con fuerza. Asumir una condición y hacerla pública, es algo que se puede hacer con clase y elegancia, como se pretende con estas joyas.

La colección muestra un nivel interesante de creatividad. Son doce piezas sumamente vanguardistas y originales, pero con una elegancia clara. El material predominante es la plata, aunque también hay varias piezas con baño de oro rosé, y se pueden ver cordones de algodón encerado. El cuidado de los detalles es una marca propia. Por ejemplo, el cierre de algunas de las piezas tiene forma de esposas (de las que usan las fuerzas de seguridad) o hay detalles con la bandera gay.

Interesante colección, con un marcado estilo de vanguardia.