Restaurantes

Araguaney, el placer de comer carne

fotoaraguaney

Araguaney es un restaurante con casi dos décadas de historia que se mantiene fiel a sus principios, que no son otros que ofrecer carne de la mejor calidad para el deleite del paladar.

Ubicado en Burjassot (Valencia), en el número 12 de la calle Rubert y Villo, el local se sitúa en una casa antigua restaurada. No es muy amplio, pero acogedor. De todos modos, el atractivo del local no está en lo que se ve, sino  en lo que se come.

La carta es corta, pero suficiente. Ofrece algunos entrantes previos al festival del plato principal. No conviene abusar de ellos, aunque resulta muy placentero disfrutar del foie casero que ofrecen, así como del jamón ibérico o la extraordinaria caña de lomo. También se puede optar por una completa ensalada que ayuda a acompañar la carne o unos simples espárragos de adecuado tamaño y excelente sabor.

Chuletón de vaca

La especialidad de Araguaney es la carne y se nota la profesionalidad en el trato de la misma de sus responsables. A diferencia de la mayoría de restaurantes, aquí no se engaña, y se advierte claramente cuando el chuletón es de buey (muy pocas veces) y cuando es de vaca, que también es sabroso pero que existe la manía en muchos lugares de hacerlo pasar por buey. Si las cartas en las que se anuncia buey fueran ciertas necesitaríamos en España todos los bueyes del mundo para que éstas tuvieran justificación.

La carne de vacuno se trata en Araguaney con mimo, servida a la piedra, en su punto exacto.

Vinos y postres

La carta de vinos, corta pero con referencias de distintas regiones y con precios moderados, sensible a la situación actual que castiga a quienes continúan ofreciendo vinos a precios desorbitados.

Los postres es quizás lo menos destacado de Araguaney, y oferta una serie de tartas caseras y helados demasiado convencionales.

El precio medio se sitúa entre los 50 y 60 euros por comensal, y merece la pena para los amantes de la carne.