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Algunos juguetes muy caros…

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De niños nos da igual que un juguete costara una fortuna o no, simplemente que nos sirviera para divertirnos por horas con los amigos era suficiente…

Bueno, hay algunos adultos a los que sí les importa que sus juguetes demuestren su status de millonarios… Por ejemplo, S. Truett Cathy, un magnate norteamericano, a quien su niño interior le hizo adquirir el Batimóvil original utilizado en la película “Batman Vuelve”, no tuvo reparos en desembolsar 156,000 euros.

Pero Cathy no es el único que sacó a relucir su niño interior, sino también Paul Allen, el co-fundador de Microsoft, a quien probablemente de niño le apasionaban los avioncillos de guerra, y ahora, que posee una fortuna valorada en 10,000 millones de euros aproximadamente, tiene el hobbie de coleccionar aviones restaurados de la Segunda Guerra Mundial.

Y es que estos juguetes no son más que objetos únicos e irrepetibles que gritan a los cuatro vientos la exclusividad de un estilo de vida propia de aquellos poseedores de las grandes fortunas, los cuales pueden ser yates, memorabilia y obras de arte. Y por obras de arte no es necesariamente una pintura legendaria o escultura famosa… Si no, veamos el caso de Steve Cohen, un millonario que adquirió la obra de Damien  Hrist “La imposibilidad física de la Muerte en la mente de quién vive“, singular título para una aún más singular obra: el cuerpo de un tiburón muerto dentro de un tanque de formaldehído. ¿El precio? Nada más que 5 millones de euros…